Buscador de libros

Busqueda avanzada
Cartas imaginarias: portada
  • N° páginas : 80
  • Medidas: 170 x 240 mm.
  • Peso: gr
  • Encuadernación: Rústica
Descargar Ficha Enviar Ficha

Cartas imaginarias CHEVILLY,BERNARDO

Cartas poéticamente inverosímiles. Una epopeya epistolar.

Colección:
CALLE DEL AIRE
Materias:
POESIA;
ISBN:
978-84-16981-19-9
EAN:
9788416981199
Precio:
14.33 €
Precio con IVA:
14.90 €

¿Quieres comprar este libro? Busca tu librería más cercana

 

Sinopsis

Aceptemos un principio, si se quiere una convención: las cartas que aquí van a leerse no pretenden pasar axiomáticamente ante todos por cartas reales, pero sí por cartas poéticamente inverosímiles, que ni aspiran a la «incierta gloria» del apócrifo ni se proponen incrementar el o cuantioso o mínimo corpus existente.

El libro en los medios

Cartas imaginarias (Renacimiento) - Periódico, 21/03/2017

04/04/2017

Brotan de un silencio de siglos, estas cartas, y han esperado siglos –hasta las más recientemente fechadas– para venir a dar a leerse.

Descargar

Cartas imaginarias (Renacimiento) La opinión de Tenerife, 21/03/2017

31/03/2017

Tus Cartas imaginarias es un libro distinto, nuevo, extraño en su composición y extraordinario en su ejecución. No importa que uno no sepa de música ni de literatura ni de arte. No importa. Es hermoso y de perfecta arquitectura. Yo me quedo con la carta de Frédéric Chopin a Solange Clésinger. Ay, ese "Por favor, abre las ventanas...". Y luego, para rematarme, la carta de Katharina S. a Stefan Zweig, la mejor para mí. Tan tuya, tan tierna y tan dura al mismo tiempo; tan llena de amor y de odio. Zweig era el escritor preferido de mi madre y esa fue una de las primeras novelas que leí en mi adolescencia. No entendí nada pero sí me llegó la desazón y la curiosidad. De ahí pasé a Lajos Zilahy y a Algo flota sobre el agua. Como verás, amigo Bernardo, ya estaba condenada al naufragio y a quererte.

Autor: Chevilly, Bernardo

Bernardo Chevilly nació en Santa Cruz de Tenerife, en 1961, de ascendencia francesa. Poeta e hijo de pintor. Pianista aficionado y melómano impenitente, no desdeña las chansons de Pierre Lapointe ni le importaría ocupar la tribuna de un Cavaillé-Coll. Ha sido editor y librero y le apasiona la tipografía. Detesta las poéticas. Ha colaborado en revistas de arte, literatura y crítica musical. Ha publicado los volúmenes de poesía Oratorio Apócrifo [Premio de Poesía Ciudad de La Laguna 1982; Tenerife, 1983], Ofrenda del nombre [Madrid, 1996], Para piano solo [Tenerife, 2003] y Galería de retratos