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Él: portada
  • N° páginas : 96
  • Medidas: 210 x 150 mm.
  • Peso: gr
  • Encuadernación: Rústica
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Él PINTO, MERCEDES

Delicada, contundente, sutil y destructiva es ÉL, donde se narra en pequeños cuadros la vida de la protagonista al lado de su esposo, un hombre esquizofrénico y violento que la mantiene encerrada. Sin añadidos morbosos, ahonda en el alma de una mujer que vive en una sociedad pacata que ve con malos ojos (perspectiva que también comparte su madre) las ligeras críticas que esboza contra su marido. No dispuesta a resignarse a la resignación, que es el consejo general, decide tomar las riendas de su vida.

Editorial:
Colección:
PRECURSORES
Materias:
NARRATIVA AUTORES ESPAÑOLES;
ISBN:
978-84-938363-1-3
EAN:
9788493836313
Precio:
9.62 €
Precio con IVA:
10.00 €

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Sinopsis

Esta novela se publicó en el año 24 del siglo XX. Es probable que la escribiera antes, mientras aún vivía en España. No hace falta contextualizarla para captar el valor que supuso no sólo pensar, sino actuar en consecuencia de estos pensamientos, pero si se engloba en los parámetros que regían la sociedad de entonces, no tan distinta de la de ahora, eclosiona no sólo la calidad literaria de esta escritora, sino la humana.

El libro en los medios

Él, de Mercedes Pinto (Ediciones Escalera) El Noroeste, Murcia

09/10/2012

"Mercedes Pinto fue una tinerfeña aguerrida, culta y cosmopolita, que se significó en su tiempo (1883-1976) como mujer de convicciones republicanas, feministas y adelantadas a su época"

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Él - Mercedes Pinto (Blog Con L mayúscula, 1 febrero)

02/02/2012

"Pinto, considerada como la primera pensadora feminista española? Y es que, está mujer dará una conferencia en 1923 en la residencia de estudiantes titulada El divorcio como medida higiénica. Esta ponencia le valdrá numerosas críticas y el exilio impuesto por Primo de Rivera. En 1952 Luis Buñuel filmaba una película basada en este libro".

DURMIENDO CON SU ENEMIGO

13/03/2011

DURMIENDO CON SU ENEMIGO Ediciones Escalera ha publicado recientemente dentro de su colección Precursores, las novelas Él y Ella, de la escritora tinerfeña Mercedes Pinto (1883-1976). En torno a esta mujer adelantada a su tiempo y de una valentía que aún desarma, la edición de estos dos títulos es una buena oportunidad para acercarse al universo literario de una intelectual que el paso de los años ha ido transformando casi en un mito, en un emblema de los derechos de la mujer en unos tiempos donde la mujer carecía de derechos. La librería de Mujeres (calle Sabino Berthelot, 42, en Santa Cruz de Tenerife) acogerá el próximo martes, 15 de marzo, a partir de las 19.30 horas, la presentación de estos dos títulos a cargo de la catedrática de Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Alicia Llarena, y de la escritora Elica Ramos. "-¿Le tendrá usted mucho temor, verdad, señora? -me dijo con interés una persona amiga. -Ahora ninguno -contesté sinceramente. El miedo en las almas como la mía no viene, no puede venir, no es lógico que venga de actos cuya notoria injusticia salta a la vista de todos. El miedo sólo se adueña de estas almas cuando los absurdos toman envolturas razonables, cuando la mentira pone en el manto remiendos de verdad, cuando la locura esconce los cascabeles y le roba la balanza a la justicia... Porque yo no tengo temor a las máscaras vestidas de fantasma, sino a los fantasmas que se visten de jueces..." (Él, Mercedes Pinto) La popularidad de Mercedes Pinto -a quien se le dedicó el hoy polémico Día de las Letras Canarias en 2009- le debe mucho a la adaptación que el realizador aragonés Luis Buñuel realizó de Él en la mejor etapa cinematográfica del cineasta, la mexicana, aunque esta versión buñueliana resulte buñueliana al explotar a su peculiar manera algunos de los momentos que describe con fría pulsión narrativa la novela de Mercedes Pinto. Lo primero que llama la atención de Él es que se trata de un texto literario que puede sugerir a unas incómodas memorias o a una impactante y provocadora novela corta (el volumen apenas llega al centenar de páginas). También que el lector se encuentre ante un libro insólito. Insólito no sólo por la fecha de su publicación (1926) sino por la voz que empleó su autora para contar esta historia de malos tratos. Si algo sorprende de la novela Él de Mercedes Pinto es que está escrita sin apasionamiento, casi se trata de una crónica distanciada del viaje al infierno de una mujer casada con un loco. O un ogro enfermo de soberbia al que la sociedad, paradójicamente, parece darle casi siempre la razón. Leyendo este texto, de una contemporaneidad perturbadora, parece que Pinto no quiera ejercer juicios de valor sino detallar una serie de hechos terribles para que el lector los juzgue. La voz narradora no está teñida así de victimismo. Tampoco dramatiza los hechos que describe, se limita a exponerlos quizá porque están contados por una mujer que se hizo fuerte al entender que la crueldad sólo procede de los débiles. Y a mi juicio quizá sea éste uno de los rasgos más interesantes de un texto que ya se ha convertido en un clásico y que por lo tanto permanece inalterable pese al paso de los años. En este relato que en ocasiones puede resultar casi sadomasoquista, Mercedes Pinto escribe sobre su pareja, ese él que es pronombre y no prohombre: "Yo no podía odiarlo, convencida como estaba de su irresponsabilidad. Al contrario, sentía por Él una honda y profunda piedad, que le demostraba en todo momento, haciendo olvido en ocasiones de mi dignidad de mujer, y perdonando, perdonando continuamente... Las gentes, en cambio, lo creían sano, y unos lo llamaban malo, otros cruel y otros raro." Él tiene mucho de autobiográfico. Material el de su vida que también le sirvió para moldear Ella (volumen que también ha rescatado del olvido Ediciones Escalera) y que debería de ser de obligada lectura para los que aún se cuestionan la validez de las letras escritas en este pequeño pero intenso territorio disgregado que son las Canarias. La isla, las islas, sin embargo, no aparecen como geografía en Él, aunque no cuesta imaginarse ese descenso consciente o no a los infiernos en unas Canarias tan apegadas a su modo de vida. En algunos fragmentos de la novela, porque se trata de una novela escrita en fragmentos casi como si se tratara de recuerdos dispersos que la autora pretende hilvanar en las páginas a modo de pequeños pero intensos resúmenes, la protagonista habla de la enfermedad de su esposo con amigos, abogados y médicos que no le aportan soluciones. En todo caso, le sugieren que continúe resignada a su calvario, incapaces de romper los rígidos esquemas de una sociedad hipócrita que pretende no escuchar, ni hablar ni ver lo que sucede más allá de sus tranquilas viviendas. Él por eso resulta una obra tremendamente audaz y revolucionaria. Un texto que indaga con agudeza psicológica el carácter no sólo de un maltratador sino de su víctima. Que explora la extraña relación que se teje entre un hombre y una mujer. El primero enfermo, un esquizofrénico con instintos homicidas. La segunda una heroína de nuestro tiempo. Una mujer que es capaz de reflexionar: "¿Por qué era aquella lucha continuada? Cuando Él atacaba al médico en su honor, se encolerizaba éste acusándolo de malvado; cuando sufría un claro ataque de idiotez, le quería poner la camisa de fuerza. Y hasta mi madre, tan ecuánime, se levantó violenta, al oírse insultar por Él, una madrugada... "Sólo yo, entre doctores y profanos, lo cuidaba con dulzura y lo repelía con entereza, pero segura, absolutamente segura, de su completa perturbación". La excelente edición de Él editada por Escalera incluye también la ponencia El divorcio como medida higiénica, que impartió en 1923 en un mitin sanitario en la Universidad Central de Madrid. Con estas palabras, Pinto cerraba un programa de actos que contó con la asistencia de su Alteza Real, el príncipe don Luis Fernando de Baviera, y que fue un sonado escándalo en su época. Entre otras reflexiones, apunta: "Yo vuelvo a repetirlo, no vengo a abogar por una solución determinada porque mi actuación es mucho más humilde, es la de exponer un mal y rogaros sin remedio, pero al hablar del problema de los hijos en el divorcio me ha parecido siempre muy fácil de resolver; deben estar con el sano y moral material; porque no debe establecerse un divorcio fácil como en esos Estados de América en que se separan por futiles motivos, sino un divorcio depurado en que se pruebe con datos irrefutables que uno es el causante, y entonces, hallando motivo serio para ello, los hijos sean dados a la parte sana, como los hijos que hoy con el deficiente divorcio existente en España se entregan a la parte honrada y moral. Si se estableciera el que yo pido, el divorcio higiénico, se entregarían los hijos al esposo saludable para que, en lo posible, no sean víctimas los inocentes". RESEÑA BIOGRÁFICA Mercedes Pinto vive en el viento de la tempestad, con el corazón frente al aire. Enérgicamente sola, urgentemente viva. Segura de aciertos e innovaciones, temible y amable en su trágica vestidura de luz y llamas. Pablo Neruda Mercedes Pinto (San Cristóbal de La Laguna 1883-México DF 1976) nació en el seno de una familia culta y acomodada y fue conocida desde muy joven como la poetisa canaria. En 1909 contrajo matrimonio con el capitán de la Marina Juan de Foronda y Cubillas, con quien tuvo tres hijos. Tras unos años complicados, marcados por los problemas mentales que padecía su esposo, consiguió internarlo en una clínica psiquiátrica y se trasladó a Madrid. Sllí conoció a Rubén Rojo, que sería su segundo marido y con quien tuvo dos hijos más. En 1924 las circunstancias políticas del país la hacen abandonar España con dirección a Montevideo. Conocida por su primer libro de versos, sus actividades políticas, sus ideas feministas y por una polémica conferencia pronunciada en la Universidad Central de Madrid (El divorcio como medida higiénica) el resto de su obra literaria (novelas, poesía, teatro y una amplia producción periodística) se irá desarrollando en los distintos países de Hispanoamérica donde residió hasta su muerte en 1976. Eduardo García Rojas El perseguidor Diario de Avisos 12 de marzo de 201