Buscador de libros

Busqueda avanzada
ERAN MORENOS Y DE OJOS DORADOS: portada
  • N° páginas : 48
  • Medidas: 526 x 330 mm.
  • Peso: gr
  • Encuadernación:
Descargar Ficha Enviar Ficha

ERAN MORENOS Y DE OJOS DORADOS BRADBURY,RAY

Una historia que pudo pertenecer a Crónicas marcianas, aunque hoy forma parte de la colección Remedios para melancólicos. Nueva traducción e ilustrada.

Editorial:
Traductor:
Miguel Marqués
Colección:
ILUSTRADA
Materias:
NARRATIVA CONTEMPORANEA;
ISBN:
978-84-96911-92-5
EAN:
9788496911925
Precio:
19.23 €
Precio con IVA:
20.00 €

¿Quieres comprar este libro? Busca tu librería más cercana

 

Sinopsis

Un pequeño grupo colonizador de Marte se instala en el planeta rojo huyendo en parte de una posible guerra en la Tierra. Cuando ésta estalla y los terrestres se quedan solos y aislados en el planeta, se darán cuenta de que Marte les deparará otra asombrosa sorpresa. Se verán forzados a vivir de lo que producen, convirtiéndose poco a poco en seres de una civilización extinta de piel morena y ojos dorados, perdiendo el recuerdo de quiénes fueron una vez. El relato está narrado con esa cuota de extrañamiento que asiste a las causas en las que sólo una persona se percata de un acontecimiento, mientras el resto parece tomarlo con toda normalidad. La desesperación, enterrada finalmente en la pasividad y el olvido, está descrita con mucha credibilidad. Un olvido a causa de un recuerdo...

El libro en los medios

Exposición Óscar Sanmartín "Remolinos en Marte. Ilustrando un cuento de marcianos" en Remolinos, enLATAmus (RED ARAGÓN)

25/05/2016

Ilustraciones de Óscar Sanmartín para la edición de "Eran morenos y de ojos dorados (o cómo dar un nombre)", de Ray Bradbury publicada por Tropo Editores en 2015 con ocasión del décimo aniversario de la editorial oscense. En sus dibujos, Óscar Sanmartín ha conseguido recrear de manera magistral la inquietante atmósfera de Bradbury, uno de los nombres más importantes de la ciencia ficción. Este relato, que podría haber formado parte de su famoso libro Crónicas marcianas (1950), nos traslada de nuevo al vecino planeta rojo, que los humanos intentan colonizar. Nadie como Bradbury ha ficcionado Marte; nadie como él ha analizado la biología y la conducta humanas en mundos distópicos de ambientación marciana. Y nadie como Sanmartín ha puesto en imágenes la arena, el viento, el silencio y esa aparente tranquilidad en la que, sin embargo, acecha la ausencia de los antiguos habitantes de Marte, esos seres morenos y de ojos dorados que dan nombre al relato.

ERAN MORENOS... (La orilla de las letras)

10/05/2016

A pesar de las dificultades técnicas y la distancia, parece que coger el cohete que nos lleve a viajar a Marte está cada vez más cerca. Aunque, ¿y si lo que allí encuentran los afortunados viajeros no es exactamente lo que todos esperamos? ¿Qué pasaría si las máquinas que hemos enviado al planeta rojo no nos están mandando toda la información relevante? ¿Y si Marte esconde sus propios misterios? De viajes a Marte, situaciones inesperadas en el planeta rojo y mucho más nos habla Eran morenos y de ojos dorados (o cómo dar un nombre), el relato ilustrado de Ray Bradbury por Óscar Sanmartín Vargas que a continuación os comento.

ERAN MORENOS Y DE OJOS DORADOS (Radio Ciutat Vella)

19/01/2016

ERAN MORENOS Y DE OJOS DORADOS, de Ray Bradbury, ilustrado por Oscar Sanmartin Vargas (Tropo Editores)) en el programa "Cuarto Cuarta" que emite su octava temporada en Ràdio Ciutat Vella.

Tropo Editores publica ‘Eran morenos y de ojos dorados’, de Ray Bradbury (Culturamas)

15/01/2016

Aparece en el título Ray Bradbury, pero no sería justo empezar a hablar del libro sin mencionar a Óscar Sanmartín Vargas, ilustrador de Tropo Editores y uno de los responsables de que el lector se sienta como un niño al abrir este Eran morenos y de ojos dorados (o cómo dar un nombre). Cuento sobre el que ya ha llovido – publicado en 1949 por primera vez -, este relato ha sabido guarecerse de los avances tecnológicos para mantener su vigencia gracias a una prosa adictiva que obliga a que sea leído del tirón. Pero no solo es mérito de la prosa, como ya se ha dicho, sino de unas ilustraciones que bien podrían resumir el cuento sin palabras. Óscar Sanmartín Vargas es capaz de transfigurarse en cualquier género para adaptar sus dibujos a él, todo es perfecto en este ilustrador zaragozano, porque todo contiene más de lo que muestra. En este cuento, Ray Bradbury nos lleva de la mano de colonos terrícolas en Marte desde la perspectiva de un Harry Bittering que lleva inoculado el virus de la desesperanza al sentir que la llegada a Marte junto a su familia y un millar de personas solo les llevará a la catástrofe. Rodeados siempre de las ruinas que una antigua civilización marciana dejó en ese terreno rojizo, los terrícolas colonizarán el planeta y lo harán suyo, etiquetándolo, nombrándolo mediante aquella cita que nos dejó nuestro Unamuno y que ya late desde las Sagradas Escripturas: «ser es llamarse». Pero ese temor que anida en Bittering y al que todos los demás son ajenos, irá cogiendo fuerza y razón hasta mostrar la inevitable evolución: los terrícolas se están convirtiendo en marcianos. Todo ello, les llevará a adoptar el ritmo de los desaparecidos, sus costumbres y estilo de vida hasta llegar a ser idénticos. Tras esto, llegará otro inconsciente convoy de la Tierra, dispuesto a la misión que estos últimos llevaban: colonizar Marte. En resumen, Ray Bradbury refleja mediante la ciencia ficción aquella sentencia divina de quia pulvis es, et in pulverem reverteris («eres polvo, y al polvo regresarás»), pero también el tópico latino del ubi sunt – la búsqueda de los que ya no están -, el círculo eterno que es la vida como la pescadilla que se muerde la cola, la inconsciencia y el carácter prometeico del ser colonizador. Todo ello en un relato que termina igual que empieza, como la vida, un eterno volver a empezar desde una visión trágica, desde la visión de Prometeo jugando a ser Dios y su posterior caída. En definitiva, Ray Bradbury, siguiendo los pasos de otros maestros como Hans Christian Andersen o Lewis Carrol, ofrece bajo una forma de cuento una crítica social, una enseñanza vital, el desengaño de una existencia que va en caída libre. Tras varios libros reseñados de Tropo Editores, no puedo más que recomendar una retrotracción por parte de la editorial a usar una vocal que no ha tenido cabida todavía en su nombre, y con ello pasar de Tropo a Atrapa: ATrapa Editores. Todo en Tropo Editores es una trampa que atrapa, es un agujero a una caída que lleva al fondo de la Literatura.

Donde viven los monstruos (Blog)

13/01/2016

Selección de libros ilustrados para jóvenes y adultos.

Blog de Carlos Carreter

11/01/2016

El libro, de gran formato a pesar de que el relato es corto y se lee enseguida, es un libro ilustrado. Y las ilustraciones de Óscar Sanmartín Vargas, de gran calidad, incluyendo un mapa desplegable que no tiene mayor trascendencia para el seguimiento de la historia, pero que aporta simbolismo a la misma, contribuyen a sostener visualmente el tono poético y melancólico, con unos tonos ocres otoñales, al del relato de Bradbury. Absolutamente imprescindible para quienes gusten de Bradbury y de la buena literatura de ciencia ficción y de fantasía, creo que también puede gustar a lectores en general siempre que busquen relatos escritos con sensibilidad y que juegan con las metáforas de forma magistral. Yo estoy encantado vamos.

Bradbury y Óscar Sanmartín celebran en Marte los diez años de Tropo (EL PERIÓDICO DE ARAGÓN)

07/01/2016

Tropo Editores ha cumplido en 2015 su décimo aniversario. En este tiempo se ha asentado como un nombre insoslayable en el escenario editorial, tanto en Aragón como a nivel nacional, con un catálogo de títulos y un cuidado en la presentación material de sus libros modélicos. Para celebrar su década de existencia, y también la nueva etapa que afronta la editorial de cara al próximo año, Tropo ha editado un libro muy especial: Eran morenos y de ojos dorados, de RayBradbury. Lo especial de este lanzamiento comienza en su misma apariencia: es un libro de gran formato y tapa dura, impreso con una excelente calidad sobre un papel de alto gramaje. Pero además está ilustrado por la siempre sorprendente mano de Óscar Sanmartín, un artista que ha tenido mucho que ver en la historia y el prestigio de Tropo, ya que desde el principio se ha encargado de la maquetación de los libros y de sus portadas, todas irrepetibles y a la vez inconfundibles. Sanmartín se convierte aquí en un verdadero coautor, y sus dibujos tienen tanta importancia por lo menos como el texto al que acompañan. Aunque apareció en una antología de 1960 titulada Remedio para melancólicos, el cuento de Bradbury podría perfectamente formar parte de sus Crónicas marcianas, y comparte con ellas muchas de sus características: el escenario en que se desarrolla, el planeta Marte; el estilo sencillo pero también hondamente conmovedor --comenzando por ese título ciertamente inspirado--; o la artimaña de utilizar la ciencia ficción para, en el fondo, tratar temas profundamente más humanistas. Los colonos terráqueos protagonistas son descendientes directos de aquellos que en el siglo XIX poblaron el salvaje oeste estadounidense, aunque en esta ocasión tienen en Marte algo más que un mundo que someter. Y Tropo y Óscar Sanmartín están ahí para contarlo.

(Eran morenos...) (Blog Las últimas palabras)

26/12/2015

Nada más ver la edición ilustrada que Tropo editores había hecho de Eran morenos y de ojos dorados, de Ray Bradbury, me enamoré de ella. No sólo se trataba de un relato de un autor que me gusta sino que además iba acompañado de unos dibujos preciosos de Óscar Sanmartín Vargas que me cautivaron desde el primer momento. El relato, que bien podría haber formado parte de Crónicas marcianas, puesto que trata el mismo tema, el de la colonización de Marte por una raza humana que abandona paulatinamente su planeta después de haberlo convertido en un lugar peligroso y hostil en el que se vive constantemente amenazado por una guerra y la posible destrucción de la vida en él, está incluido en Remedio para melancólicos, otra compilación de relatos del autor, aunque sin una relación aparente entre ellos. La atmósfera reinante en Eran morenos y de ojos dorados es tan fantasmagórica como la de Crónicas marcianas (seguid este enlace para leer su reseña), con esa especie de presencia ausente que nos acompaña a lo largo de todas sus páginas, ese algo misterioso que se percibe en el ambiente aunque no acabe de materializarse ante nosotros y que dota a la narración de una cierta sensación de irrealidad, de la inquietud que nos provoca el ver que lo que tenemos ante nosotros, pese a ser algo conocido, no es exactamente tal y como había sido hasta ahora, que hay una pequeña diferencia, apenas perceptible, y mucho menos descriptible, que nos dice que algo se esconde tras la realidad conocida, algo de lo que no sabemos nada y que supone, por tanto, una amenaza potencial. En este relato conocemos a los Bittering, una familia humana que se instala en Marte en su huída de una inminente guerra en la Tierra. No son los primeros en asentarse en el planeta, puesto que ha habido otras expediciones anteriores y la población terrícola es ya lo suficientemente numerosa como para haber fundado pequeñas ciudades a la imagen y semejanza de las de su lugar de origen. Con hechos como éste y dando nombres terrestres a todo lo que Marte les ofrece -montañas, ríos, valles, etc.- los humanos toman posesión de un planeta que pretenden hacer suyo, aunque no lo sea. Sin embargo, Marte parece en este relato poco dispuesto a dejarse ganar tan fácilmente y ejerce una influencia sobre sus nuevos pobladores mayor de lo que en un principio se esperaría de él, asimilándolos de una manera que la mayoría apenas es capaz de percibir y por la que, por lo tanto, poco o nada se va a preocupar. Puede que, después de todo, haya una esperanza para la raza humana emigrada fuera de nuestro planeta, aunque dicha esperanza pase necesariamente por la pérdida de los recuerdos de su pasado como especie. No os podéis perder una edición tan cuidada como ésta si tenéis a Ray Bradbury entre vuestros escritores favoritos y/u os gusta el libro ilustrado; en cualquiera de los casos os va a encantar (y, si no, probablemente también).

Eran morenos... (Blog Cruce de caminos)

20/12/2015

Diez años, que se dice pronto, son los que lleva Tropo Editores guerreando para hacerse un sitio en el panorama editorial español e internacional. Y es bien cierto que lo han conseguido como lo demuestra el hecho de publicar a Ray Bradbury para celebrar la efeméride. Creo que hace unas semanas leí a uno de los editores de Tropo decir que si hace diez años le hubieran dicho que publicaría a Ray Bradbury no se lo hubiera creído. Pues ya está aquí y lo podéis disfrutar así como todo si buen catálogo. Felicidades por esos diez años y a por los siguientes diez.

Eran morenos... (Blog de Jack Moreno)

17/12/2015

Tropo Editores presenta una edición ilustrada del relato Eran morenos y de ojos dorados de Ray Bradbury. La traducción es de Miguel Marquéz; los dibujos, de Óscar Sanmartín Vargas.

Papel en Blanco

27/11/2015

Ayer tuve un flechazo indiscutible con este libro. No pensaba visitar ninguna librería, pero acabé entrando en una, y mientras charlaba con el librero me enseñó este libro que ni siquiera sabía que existía y poco me faltó para echarme a llorar allí en medio. Estaba claro que tenía que ser mío y ya ha dormido en la estantería con el resto de mis pequeños tesoros. Eran morenos y de ojos dorados (o cómo dar un nombre) es un pequeño relato de Ray Bradbury que nos lleva hasta Marte para quedarnos allí. No forma parte de Crónicas marcianas pero podría, perfectamente. En realidad fue publicado por primera vez en 1949 en la revista Thrilling Wonder Stories y después formó parte de la antología de cuentos Remedios para melancólicos. Ahora llega como álbum ilustrado gracias a Tropo Editores y si os gusta este autor es una compra obligada.

Tropo Editores celebra sus diez años con Antonio Martínez Ron (Diario Alto Aragón)

09/11/2015

El divulgador científico ofrecerá el martes una conferencia en Huesca Nacieron en el frío noviembre de 2005, y desde entonces no han dejado de crecer al calor de una idea, casi una obsesión: descubrir y rescatar autores para hacerlos brillar. Tropo Editores cumple diez años y lo celebra con la presentación de la publicación Eran morenos y de ojos dorados, del escritor estadounidense de misterio y ciencia ficción Ray Bradbury, lo que no parece ser casualidad, porque la historia de esta editorial tiene en su meteórica carrera algo de fenómeno paranormal.

Qué ven los astronautas cuando cierran los ojos (RADIO HUESCA)

07/11/2015

Tropo Editores vuelve a Huesca este martes 10 para presentar el libro de Ray Bradbury "Eran Morenos y de Ojos Dorados", con las ilustraciones de Óscar Sanmartín Vargas. La presentación del libro irá acompañada de una charla del periodista Antonio Martínez Ron que además es divulgad"or científico y colaborador del programa de TVE "Órbita Laika" que hablará sobre ¿qué ven los astronautas cuando cierran los ojos? ".

“Eran morenos y de ojos azules”. Convirtiendo palabras en imágenes (DAVIDTIJERAOSORIO)

27/10/2015

El ilustrador Óscar Sanmartín se enfrenta a uno de los retos más interesantes de su trayectoria artística. Crear un álbum ilustrado a partir del relato de un maestro de la ciencia ficción Ray Bradbury.

Entrevista al ilustrador de ERAN MORENOS... en Literatura (Aux Magazine)

01/10/2015

Entrevista a Óscar Sanmartín (p. 43) El ilustrador de Tropo se enfrenta a uno de los retos más desafiantes de su trayectoria artística: Crear un álbum ilustrado a partir de un relato de un maestro de la ciencia ficción.

Autor: Bradbury, Ray

Hijo de padre americano y madre sueca, Ray Bradbury fue un niño algo sedentario que sufría de pesadillas, pero era un ávido lector que disfrutaba enormemente de los cuentos de los hermanos Grimm y las historias de Oz, de L. Frank Baum. Durante toda su vida sostuvo ser descendiente de una de las brujas de Salem. Sus libros vendieron más de ocho millones de copias en todo el mundo y han sido traducidos a más de treinta y seis idiomas. Sus dos obras más célebres son Farenheit 451 y Crónicas marcianas. A esta última pudo haber pertenecido en origen el cuento que hoy tienes entre las manos.