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UNA SORPRESA PARA LORD JACK: portada

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Primer capítulo / Extracto [Ver]

  • N° páginas : 352
  • Medidas: 150 x 220 mm.
  • Peso: gr
  • Encuadernación: Rústica
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UNA SORPRESA PARA LORD JACK MACKENZIE,SALLY

Una mascarada con pequeñas travesuras no puede hacer daño...una picante y divertida comedia romántica de enredos en la época de regencia.

Editorial:
Traductor:
Rosa Bachiller
Colección:
DUQUESA DEL AMOR
Materias:
NOVELA ROMANTICA;
ISBN:
978-84-15854-17-3
EAN:
9788415854173
Precio:
18.22 €
Precio con IVA:
18.95 €

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Sinopsis

Frances Hadley ha sacado adelante la hacienda familiar ella sola. Así que, ¿por qué no puede reclamar su propia dote? Para conseguirla,decide viajar a Londres y meter en la cabeza de su hermano y del administrador un poco de sentido común. Sin embargo, para una mujer joven y guapa un viaje así resulta peligroso por lo que Frances se disfrazará de hombre para tener algo menos de lo que preocuparse. Jack Valentine, el tercer hijo de la famosa duquesa del Amor, no deja de esquivar a jovencitas insistentes. Por suerte, en la posada encuentra una habitación libre: lo único es que tendrá que compartirla con un joven pelirrojo bastante entretenido. Tal vez ambos deberían cabalgar juntos hasta llegar a Londres. ¡Eso le libraría del melodrama casamentero que le ha organizado su madre!

El libro en los medios

UNA ESPOSA PARA LORD ASH en el Lo que quiera leer hoy (Libros de Seda)

28/10/2015

En Una esposa para lord Ash vamos a encontrarnos con una historia que no tiene una argumento original, pero sí un estilo propio, un tiempo pausado y un romance creíble, intenso y realista. A mí me ha sorprendido gratamente.

Autor: MacKenzie, Sally

MacKenzie, Sally

siempre quiso ser escritora. Fue a la universidad y se graduó en inglés. Después de eso, hizo lo que muchos graduados de su misma especialidad suelen hacer: se inscribió en la facultad de derecho. Sin embargo, no podía quitarse de la cabeza su sueño de escribir. A medio camino de su nueva carrera, se dio cuenta de que no le apetecía nada convertirse en abogada. Se dio de baja, volvió a su casa en Washington D.C. y, cuando sus hijos se hicieron mayores, se fueron a la universidad, se casaron y el nido empezó a quedarse vacío, se puso a escribir su primera novela.