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Busqueda avanzada- N° páginas : 272
- Medidas: 150 x 210 mm.
- Peso: 404 gr
- Encuadernación: Bolsillo
EL VOTO FEMENINO Y YO: MI PECADO MORTAL (3ªED) CAMPOAMOR,CLARA
Relato de su actuación y de su lucha a favor de los derechos de la mujer.
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Sinopsis
El libro en los medios
El voto femenino y yo (Editorial Renacimiento) - MSur, (05/2019)
Mi pecado mortal es un amargo ajuste de cuentas con los propios, con esa izquierda en la que Campoamor creía toda su vida, y que le pagó con moneda de plomo, caverna izquierdista, pero caverna de todas formas. Y cuando hoy la releemos no solo será para recordar a la mujer que consiguió, en un asalto casi en solitario, colocar España como el segundo país de toda la Cuenca Mediterránea en conquistar el voto femenino, solo después de Albania, tres años antes que Turquía, una década larga antes que Italia, Francia o los Balcanes. También para recuperar a una de las figuras de mayores ideales democráticos de las que tenemos noticia. Modesta, pasa muy por encima de los premios y los cargos que rechazó, antes aún de ser diputada, por provenir de monarquía o dictadura; medidos con su vara, hoy no nos salvamos nadie.
El voto femenino y yo (Editorial Renacimiento) - ElDiario.es, (26/06/2021)
Es la máxima responsable de que en España se instaurara el sufragio femenino el 1 de octubre de 1931. El camino que anduvo antes de la decisión histórica estuvo sembrado de unas dificultades que determinaron por completo el sentido de su lucha. En una de las muchas escenas y experiencias que relata en su libro El voto femenino y yo: mi pecado mortal, Campoamor explica algo que escuchó, una vez ya se había convertido en diputada, de boca de un "republicano ardoroso, de agudo sentido liberal y, por lo demás, hombre respetable y respetado", es decir, de alguien con quien, en principio, compartía cuerda política. El diputado espetó: "Es bueno que la mujer tenga el freno de la Iglesia". Para Campoamor, esas palabras descubren "todo el profundo desprecio masculino por la hembra, a quien se considera precisada de freno". Ella dedicó su vida a eliminar ese freno –a destruirlo–, aunque, para ello, tuviera que enfrentarse, incluso, a sus propios correligionarios.
El voto femenino y yo (Editorial Renacimiento) - El País, Librotea
Carmen G. de la Cueva: "El maravilloso relato de cómo Clara luchó por los derechos de la mujer y aquello la sumergió en una gran soledad política. A veces, se nos olvida que tenemos una deuda pendiente con nuestra genealogía española y podemos comenzar a saldar la deuda con ella".
Autor: Campoamor, Clara
(Madrid, 1888-Lausana, 1972) consiguió, contra la opinión de su propio partido y de la socialista Victoria Kent, que las Cortes Constituyentes de la Segunda República aprobaran el sufragio femenino. La primavera de 1936 sorprendió a Clara en Madrid, donde asistió a los prolegómenos de la Revolución y, ya en verano, al estallido de la guerra civil. Clara Campoamor vivió en Suiza, en Argentina y alguna vez en París. Tras la victoria de los franquistas intentó en varias ocasiones afincarse de nuevo en España, sin éxito. Murió en el exilio, en Suiza, en 1972.


